En mayo de 2015 publicábamos en este blog un artículo centrado en los fortines cruciformes que existen en lo que fue el frente defendido por la 20 División del ejército franquista (pinchar aquí para ir a la entrada). En ese artículo indicábamos que estas fortificaciones se comenzaron a construir a finales de 1938, como elementos de resistencia para la defensa de aquellas vías de comunicación que, en caso de ruptura del frente, pudieran ser aprovechadas por el enemigo para realizar un rápido avance. Su función, por tanto, era conseguir que pequeñas guarniciones fueran capaces de frenar, o retrasar lo más posible, la progresión de fuerzas muy superiores. Para ello, se apostaba por un modelo de fortificación que permitiera a esas guarniciones resistir aun en el caso de haber quedado aisladas y rodeadas por el enemigo.
Surgió así este modelo de posición defensiva, formada cada una de ellas por dos o tres nidos cruciformes, que recibían la denominación de “fortines conjugados”, de los que nos han quedado magníficos ejemplos en Villanueva de Perales, Quijorna y Brunete.
Precisamente en este último
elemento, el ubicado en el km. 33 de la M-600, en el término municipal de
Brunete, comenzamos en diciembre de 2023 una intervención arqueológica con el
fin de documentar estas fortificaciones y todos los elementos asociados a las
mismas (refugios, galerías, trincheras…).
Los principales trabajos, encargados a "Urquiaga. Trabajos por y para la arqueología", han
consistido en desbroces mecánicos superficiales, excavación manual, limpieza
interior, topografía, fotogrametría, estudio de materiales recuperados e investigación documental e
historiográfica.
Esta intervención, supervisada
por la Dirección General de Patrimonio Cultural, viene motivada por el proyecto
de ampliación de la calzada de la M-600, lo que irremediablemente afectará a este
yacimiento arqueológico, especialmente a los dos nidos que se encuentran más
cercanos a la carretera.
De momento, estos trabajos nos han permitido documentar elementos poco o nada estudiados hasta la fecha, como los puestos de granadero, los pozos de acceso, el refugio o las losas de hormigón ceñidas a los fortines, así como el sistema de galerías que comunicaba subterráneamente los diferentes elementos de esta posición defensiva, y que en la actualidad se encuentra hundido o colmatado prácticamente en su totalidad (agradecemos a personas como Antonio Gallardo el haber compartido sus recuerdos sobre el aspecto que ofrecían estas galerías cuando eran niños y como utilizaban los fortines como lugar de juegos).
El resultado de estos trabajos ha
sido remitido a la Dirección General de Patrimonio, que valorará y dictaminará
las actuaciones que podrán realizarse en la zona.
Trabajos de fotogrametría
JAVIER M. CALVO MARTÍNEZ